ז וַיְקַדֵּ֣שׁ שְׁלֹמֹ֗ה אֶת־תּ֤וֹךְ הֶֽחָצֵר֙ אֲשֶׁר֙ לִפְנֵ֣י בֵית־יְהוָ֔ה כִּֽי־עָ֤שָׂה שָׁם֙ הָֽעֹל֔וֹת וְאֵ֖ת חֶלְבֵ֣י הַשְּׁלָמִ֑ים כִּֽי־מִזְבַּ֤ח הַנְּחֹ֙שֶׁת֙ אֲשֶׁ֣ר עָשָׂ֣ה שְׁלֹמֹ֔ה לֹ֣א יָכ֗וֹל לְהָכִ֛יל אֶת־הָעֹלָ֥ה וְאֶת־הַמִּנְחָ֖ה וְאֶת־הַחֲלָבִֽים׃
7 También santificó Salomón el medio del atrio que estaba delante de la casa de SEÑOR, por cuanto había ofrecido allí los holocaustos, y los sebos de los pacíficos; porque en el altar de bronce que Salomón había hecho, no podían caber los holocaustos, y el presente, y los sebos.